Música

Los acordes y los problemas de memorización

Existe una problemática común en el estudio de la guitarra eléctrica, propia de la Idiosincrasia del instrumento y la distribución de los intervalos en el mismo. Nos referimos, principalmente, a la visualización de los diferentes acordes en el mástil. Es común que los guitarristas se encuentren al inicio del aprendizaje tratando de memorizar 50 o 60 formas de acordes diferentes sin encontrar un patrón común que haga más fácil el aprendizaje por las similitudes entre los distintos acordes.

También nos encontramos con una etapa en guitarristas más avanzados, incluso profesionales, en la cual decenas y decenas de acordes de diferente tipo con distintas cuerdas comienzan a mezclarse formando un monumental lío en nuestra cabeza que impide que pongamos en práctica rápidamente lo que tanto tiempo hemos tardado en memorizar.

Al contrario que en otros instrumentos, en la guitarra podemos encontrar un mismo intervalo o una misma nota en diferentes puntos del mástil. Eso ocasiona que un mismo acorde, con una distribución idéntica de sus intervalos, se toque de distinta forma cuando partimos de una cuerda que cuando partimos de otra, o que la variación de uno o dos de sus intervalos haga parecer que el acorde es completamente diferente al que ya hemos estudiado.

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¿Cuántos acordes conoce el guitarrista muy experimentado? ¿Cómo es capaz de memorizarlos todos y usarlos con cierta solvencia?
La realidad es que un guitarrista experimentado puede conocer muchos acordes de diversas formas, unas más rápidas que otras. Muchos tienen una memoria espacial prodigiosa que les ayuda a memorizar diferentes patrones físicos en el mástil sin demasiada dificultad. Otros practican estilos complejos con muchísima variedad de acordes, como podría ser el jazz. Otros utilizamos bastantes acordes pero no necesitamos memorizarlos; aprendemos unas formas básicas y las variamos sobre la marcha.

Como algunos sabréis, los acordes están formados por intervalos, mientras que las notas solo determinan la tonalidad del acorde. Conociendo la localización de los intervalos de unas pocas formas podemos simplemente variar el acorde a nuestro gusto. Si un acorde Mayor tiene repetido un intervalo de tónica y queremos convertir el acorde en Maj7, basta con bajar un semitono uno de los dos intervalos de tónica. Si bajamos el más grave podemos incluso lograr una tercera inversión. En cambio, si queremos hacer un acorde suspendido Sus2 desde un acorde menor, podemos buscar la localización de las terceras del acorde y bajarlas un semitono. Si queremos abrir la sonoridad de un acorde podemos saltar el primer intervalo de quinta que aparezca e incluso hacer una inversión.

La cuestión va más allá de una búsqueda rápida de acordes. Al conocerlos y saber donde están situados sus intervalos podemos improvisar mucho más rápido. Incluir una nota de un acorde en un solo de guitarra hace que todo suene más coherente.

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¿Y qué formas básicas puedo aprender? Esto ya es algo más complicado. Para estas cuestiones, así como las dudas teóricas, os recomendaría acudir a las próximas lecciones de armonía y el método CAGED de la academia. En ellas haremos mucho hincapié en métodos para mejorar nuestro desempeño y conocer las formas básicas de acordes.

Sobre todo espero que esta elección os haga recapacitar sobre la manera de estudiar. No todos tenemos la capacidad de aprender 50.000 acordes, no todos tenemos el tiempo y muchos preferimos ahorrar tiempo en unas facetas del estudio para dedicar más tiempo a ponerlas en práctica. Es por ello que debemos olvidarnos de métodos más antiguos que sirvieron mucho en su momento pero cuya forma pedagógica ha quedado atrás.

Si los acordes se mezclan en tu cabeza sin ningún sentido, recuerda que todos vienen de unas pocas formas básicas. Salvo contadas excepciones, que aún así pueden derivarse de esta formas, las cosas muchas veces son más sencillas de lo que aparentan ser.

 

Fuente: https://guitarbend.com/